dilluns, 8 d’abril de 2013

Cómo limpiar, cargar y programar un mineral personal

Los minerales personales, a diferencia de los minerales que utilicemos para terapia, son minerales que estarán, ya sea por periodos de tiempo espaciados o continuamente, en contacto con nosotros y con nuestra aura, por lo que es adecuado aprender cómo debemos cuidar y tratar un mineral personal para facilitar su trabajo hacia nosotros.

Limpieza:

Existen varias maneras aquí os detallaré unas cuantas según el tipo de minerales que vayamos a utilizar pues no todos se puedes limpiar de la misma manera.

Cuarzos, calcitas, jaspes... minerales de cierta dureza que no se exfolien, ni se manchen, ni pierdan el color en contacto con el agua: sumergir durante un mínimo de 2 horas en una solución de agua con un poco de sal, al sacarlo del agua secar bien con un paño de algodón, u otro tejido natural, para evitar que queden manchas.

Selenitas, turmalinas, lapislázuli... minerales que pierdan su brillo o se deshagan en contacto con el agua o se manchen o pierdan el color: pasar por el humo de una varilla de incienso o sahumerio varias veces.

Otros métodos afines a los minerales duros:
- Sumergirlos en una infusión fría de salvia durante un mínimo de 2 horas.
- Hacerlos pasar directamente, metidos dentro de una bolsa de ropa, por el agua del mar o por el río durante algunos minutos.

Otros métodos afines a los minerales blandos o solubles:
- Colocarlos directamente en la tierra por el transcurso mínimo de 2 horas.
- Colocarlos sobre una drusa de amatista.
- Hacer sonarsobre ellos, de manera que les llegue la vibración un cuenco tibetano o unas campanillas.

Para los minerales duros se pueden utilizar todos los métodos descritos sin ningún problema.

Cargado:

- Disponerlos directamente sobre los rayos del Sol un minimo de 2 horas. Si el día que necesitamos cargarlos no hay Sol nos bastara con dejarlo a la intemperie el tiempo que consideremos hasta que notemos el mineral lleno de energía.
- Disponerlo a los rayos de la Luna, preferentemente en cuarto creciente o en luna llena. Los minerales que mejor reciben la influencia de la Luna son: la amatista, la adularia, el cuarzo rosa, la piedra lingam, la piedra boji, el aragonito y el jade.
- Colocar los minerales a cargar en una drusa de cuarzo.
- Colocarlos en la tierra. Esta actuación es ambivalente porque se limpian y a la vez se cargan.
- Tomar el mineral entre las manos y colocarlo a la altura de nuestro corazón, sentir como late y de que mánera el latido influye en la energía del mineral notando como con cada latido el mineral se va energizando.
- Tomar el mineral entre las manos y en meditación, visualizar cada vez que inspiramos como recibimos energía del cosmos y la traspasamos al mineral que está en nuestras manos y cómo con cada espiración la energía que hemos enviado se expande y llena por completo el mineral y su aura.  

Todos los minerales pueden ser cargados al Sol y a la Luna y yo recomiendo cargarlos con ambos, sobre todo si al principio no tenemos muy claro que necesita nuestra alma con exactitud. Las amatistas, tal y como he leido y me han comentado varias personas no pierden su color, yo las he colocado directamente al Sol y nunca me ha pasado que hayan perdido ni un ápice de su color morado. Son altamente recomendables los dos tipos de carga finales para aprender a conectar con nuestros minerales personales.

Programación:

Antes de programar un cristal debe de estar debidamente limpio y cargado. Podemos programar un cristal tantas veces como necesitemos, no obstante yo recomiendo antes de programarlo preguntar al cristal pará que sirve, qué a venido a enseñarnos o a ofrecernos; pues aunque según las familias del cristal tengan unas propiedades parecidas, por ejemplo los cuarzos sirven para dar energía, los ojos de tigre para repeler energías indesables, etc.; tengo comprobado que cada mineral tiene su energía y su cometido particulares, así que, aunque lo programemos, recibiríamos el mayor beneficio si tenemos en cuenta cual es su ámbito de actuación.

- Tomamos el mineral entre las manos y en meditación le explicamos qué necesitamos de él y para que queremos utilizarlo, cuando consideremos oportuno salimos de estado de meditación y ya tendríamos el mineral dispuesto para utilizarlo.

Como consideración final para los minerales personales, yo aconsejo que sean minerales que únicamente trabajemos nosotros con ellos, aunque no pasa nada si en un momento dado necesitamos ayudar a alguien a través de nuestro mineral, luego solo hay que limpiarlo, cargarlo y reprogamarlo de nuevo y listos. De todos modos ya sentiremos dentro de nuestros minerales personal si hay algunos que se pueden prestar o si hay algunos que son propios e intransferibles, como suele suceder a menudo con los cuarzos o minerales maestros.



2 comentaris:

  1. Muchas gracias por informarnos y dedicarle tu tiempo a orientarnos, mucha suerte y éxitos besitoss

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