divendres, 22 de juny de 2012

Reflexion sobre el abuso de los minerales


Esta entrada está hecha desde el corazón y desde el amor y el respeto que siento hacia la tierra y hacia todos los recursos que ella nos brinda, en este especial el mundo mineral que es con que el trabajo frecuentemente. Es una entrada algo larga y quizá un poco pesada, en comparación a otras mucho más prácticas y menos teóricas, como viene a ser esta, pero siento la enorme necesidad de expresar lo que pienso y siento al respecto.  

Debido a mi trabajo como terapeuta, desde hace algunos años vengo trabajando con los minerales tanto para terapias como para cursos y he podido observar cada vez las extraordinarias cualidades que poseen. En una terapia energética tanto propia como a terceros son de grandísima ayuda, ya que aportan fuerza, luz, limpian, ordenan, equilibran, desbloquean... En fin, mi gratitud hacia tan maravilloso reino es infinita y hacia la tierra que nos brinda tan fabulosos regalos, aún mayor.

Es por esta gratitud que me siento en deuda y quiero proteger lo que tanto bien nos hace a todos. Mi manera de proteger es explicando qué pasa cuando se compran minerales, tanto como ornamentación como para lucirlos como joyas, de manera impulsiva, guiados muchas veces por lo vistosos o bonitos (que lo son) que resultan más que por el deseo real de conectar con ellos ya sea para terapia, para meditar o para que produzca un beneficio sobre nosotros mientras los lucimos.

Para saber qué sucede cuando se compran minerales que no se usarán primero debo explicar cómo trabaja un mineral. Los minerales proceden de la madre tierra, directamente de su seno y por ello están ligados totalmente a ella, llevan su energía interior y la transmiten, ésta es una de las maneras en la que nos ayudan, porque todos los minerales sin excepción nos conectan a la madre tierra debido al vínculo perpetuo que mantienen con ella. Esta energía procedente de la tierra es muy fuerte y debe de ser usada, al igual que el agua corriente, que si se estanca se pudre, esta no se pudre pero si se estanca genera un desequilibrio en el ambiente en el que esté el mineral. Este es uno de los motivos por los cuales todos los minerales deben de ser limpiados frecuentemente los personales y de cambio de una persona a otra en terapia.

Otra de las cualidades de los minerales es que absorben energía estancada y liberan energía beneficiosa. Ahora bien, esta cualidad se expresa en su máximo esplendor cuando un mineral está perfectamente limpio, pues si está cargado esta cualidad se reduce al mínimo llegando incluso a anularse (es cuando muchos minerales se rompen).

Y por último me queda hablar del compromiso moral que tenemos para con la Tierra, que nos sustenta a nivel físico y energético, la tierra es nuestro hogar y debemos cuidar de ella, al igual que ella cuida de nosotros y tomar el regalo que nos ofrece de manera responsable y con conciencia, tanto los minerales como todo lo demás.
Así que lo que yo propongo al respecto para hacer un consumo y uso responsable, es comprar única y exclusivamente el mineral que vayamos a utilizar y con el que conectemos, debemos de tener claro el fin exacto del mineral tanto sea como ornamentación, como para terapia o meditación. Puntualizar que en el caso de la ornamentación debemos buscar no sólo que sea bello, sino también qué tipo de beneficio necesitamos de él y a ser posible (y esto es importante) que conectemos con la pieza que vayamos a adquirir, pues el beneficio será mucho mayor. Y sobre los minerales que tengamos hagamos un repaso periódico, limpiémoslos, aunque no los utilicemos en ese momento limpiémoslos igual, pues algo siempre acumulan aunque estén bien guardados, y por último revisemos si nos hacen realmente falta todos los que tenemos, si vemos que algunos ya han cumplido su función, regalémoslos  y si no tenemos a quien regalarlos devolvámoslos amorosamente a la Tierra que es de donde proceden.

dilluns, 18 de juny de 2012

Pon un cuarzo en tu vida


El cuarzo es luz hecha cristal y sirve precisamente para iluminarnos y darnos la energía que nos falta. Es el mineral más común de la tierra y para mí el esencial por excelencia. Es uno de los minerales más utilizado en cristaloterapia por dos motivos, unos por las propiedades que él mismo tiene, ya sea pulido, en bruto, en punta, láser, drusa, con inclusiones, con puertas, ventanas... como por ser el perfecto comodín, ya que es un mineral muy versátil y siempre lo puedes programar hacia una intensidad vibratoria asociada al color que queramos y con el motivo que más necesitemos en ese momento, cosa que no sucede con los minerales que tengan un color definido.

Os voy a acercar diversas maneras de introducir los cuarzos en nuestra vida diaria para así poder beneficiarnos de sus virtudes:

- Introducir en la jarra o en la botella de agua en la que bebamos dos o tres cuarzos de un tamaño aproximado de una moneda de dos euros. Los cuarzos deben de estar limpios, tanto física como energéticamente hablando y deben programarse con la intención de cargar con su energía beneficiosa el agua con la que estén en contacto, deben cargarse al sol cada 15, sólo hace falta programarlos la primera vez. Si alguna vez queremos utilizar estos cuarzos para alguna cosa diferente los deberemos de volver a programar para la función que vayan a desempeñar. Deben de estar al sol un mínimo de 2 horas y si no hay sol basta con la luz del día (aunque siempre es mejor el sol directo).


- Bañarse con agua en que habremos introducido una buena pieza de cuarzo o introducir unas cuantas piezas pequeñas en el teléfono de la ducha: Esta práctica beneficiará también nuestro campo áurico. Directamente ya que está muy recomendada para sesiones de limpieza energética, con lo que deberemos programar estos cuarzos con la intención de purificarnos energéticamente y liberarnos de las cargas que podemos acumular diariamente.

- Meditar o respirar conscientemente manteniendo una pieza de cuarzo entre las manos. Nos sentamos en una silla o donde nos sintamos cómodos, respiramos de manera profunda y sosegada y concentramos nuestra atención en el cuarzo, al principio nos costará un poco si no estamos acostumbrados a este tipo de prácticas pero a medida que vayamos haciendo este ejercicio nos iremos adaptando este estado de tranquilidad y nos será más fácil de alcanzar la quietud. Esta práctica es muy bonita y muy enriquecedora, pues aunque parezca una práctica sencilla, es poderosa. Practicadlo y ya me contaréis, no os desvelaré todas las maravillas que en ella encierra. Cómo único consejo es que utilicéis un cuarzo que os llame la atención que os guste realmente, que notéis de alguna manera que el mineral conecta con vosotros, pues en esto reside la gran importancia de que este ejercicio sea bueno general (por lo que el ejercicio en sí mismo encierra) o perfecto para nosotros (por lo que nos pueda aportar un mineral personal).

- Utilizar una pieza de cuarzo para aliviarnos un mal en concreto ya sea un dolor puntual, crónico o alguna enfermedad localizada o generalizada. Este ejercicio no sustituye un médico, ni profesional sanitario, pero es una ayuda extra. El cuarzo que utilicemos para esta actividad debe de estar programado con la intención de aportar salud o vitalidad, a la zona concreta o todo cuerpo (colocar en la coronilla en este caso y visualizar como un luz sale del cuarzo y se extiende por todo el cuerpo). Se puede utilizar también para desarreglos físicos o mentales, emocionales. Se deben tener en exposición directa el tiempo que se precise hasta que el dolor desaparezca y si es para enfermedades unos 20 minutos diarios. Si existe una enfermedad generalizada también se puede hacer elixir de este mineral por el mismo método que explicaba en la entrada del elixir de jaspe rojo.

Estas son unas pautas generales para introducir los cuarzos en nuestra vida cotidiana, pero hay más, muchas más cosas que se pueden hacer con los cuarzos, de bien seguro que si tenéis un cuarzo personal y meditáis con él aprenderéis nuevos ejercicios.

Nota: Las puntas de la foto 2 son yakarés o elestiales, que son cuarzos igual pero con unas características especiales, muy adecuados para meditaciones.